*Narra Fran*
-¿Qué quieres mamá?-grito al tiempo que cierro el ordenador, aunque ya me imagino la respuesta
-Ponte a hacer los deberes.-Oigo gritar desde otro lugar de la casa a mi madre, ya está confirmada mi suposición.
-Ya lo sé…-digo aburrido al tiempo que abro mi libro de matemáticas.
Llevaba todas las navidades sin dar palo al agua y eso, claro, te cobra factura.
Pasado mañana empezaba en el nuevo instituto empezaría en uno nuevo porque mi madre y yo nos habíamos cambiado de casa.
Buff…, hacer nuevos amigos…, conocer a más gente… eso me costaba muchísimo, sobre todo, porque soy un niño tímido hasta que cojo confianza.
Voy a ir a un colegio masculino, en el que solo hay chicos, es un colegio religioso que se rige por monjas que dirigen también el colegio que hay enfrente que es solo femenino.
Los dos colegios están separados por una gran calle por la que no paran de pasar coches.
Mi madre dice que esto es solo temporal y que cuando termine el plazo de trabajo que nos ha hecho venir a Madrid nos iremos de vuelta a casa, Andalucía.
Intento concentrarme en los deberes de Matemáticas pero en ese momento me viene a la mente la chica que acabo de conocer en el rol. Parecía simpática y deseosa de aprender a rolear. Vuelvo a conectar el ordenador para ver si sigue conectada, pero no, ya se ha ido, que pena. Justo en ese momento se conecta Lurr.
Naren-Far: Hola
Lurr: Hola chaval, ¿qué tal?
Naren-Far: Genial, ¿sabes qué hay una nueva?
Lurr: ¿Si? Podríamos hacer que se uniera a nuestro reino, ¿qué dices?
Me quede sorprendido, que rápido iba Lurr.
Naren-Far: No se… no la debemos de agobiar todavía o nos va a coger manía.
Lurr: Cuanto te importa esa chica nueva, eh? Ni que fuera tu hermana. Bueno pues tu me dirás pero chico, ya no hay tiempo, tenemos que conseguir personas para el reino como sea, si no… ¡Nos eliminan!
Naren-Far: Ya lo sé…, solo déjame hablar con ella más detenidamente y se lo digo, ¿vale?
Yo también me estaba haciendo la misma pregunta, ¿por qué me importara tanto esa chica?
Lurr: OK chaval pero recuérdalo, ¿eh?
Naren-Far: Claro, me acordaré.
Lurr: Vale, bueno adiós que me voy al bar.
Naren-Far: Vale, pero no te emborraches mucho.
Lurr: Descuida.
·Lurr ha sido desconectado/a
Eso es lo que aparece en la pantalla de mi ordenador cuando Lurr se desconecta.
Voy a apagar el ordenador también cuando alguien en ese mismo momento se conecta. No llego a ver quién es porque en ese momento suena el timbre. ¿Quién será ahora?
Llego a la puerta que comunica la casa con el exterior y… ¡Qué oportuno! Es mi hermano mayor que viene cuando le da la gana y se aprovecha del dinero de mi madre que no es mucho.
-¿Qué haces aquí?- pregunto de malas maneras a mi hermano.
-Yo también me alegro de verte hermanito-dice sonriendo y revolviéndome el pelo mientras entra en la casa.
-¡Pues yo no! ¿Quién te ha dado permiso para entrar?- le digo cortándole el paso.
-Anda Fran, no vas a dejar a tu hermano en la calle como un mendigo cualquiera, ¿no?
-PUES SI-grite empujándole hacia fuera-TE ESTA APROVECHANDO DEL DINERO DE MAMÁ Y NO LO VOY A PERMITIR.
Justo en ese momento entra mi madre y ve a mi hermano en el umbral de la puerta. Se le pone tal cara de espanto que se le cae toda la compra al suelo.
-¿Qué haces aquí tú?-pregunta mi madre mirando a mi hermano a los ojos.
-Pues es una divertida historia porque… me ha echado mi novia de casa y no tengo ningún otro lugar a donde ir-responde mi hermano bajando la mirada sin poder seguir mirando a mi madre a los ojos.
-¿Así que somos tu segundo plato? ¡Pues ya estamos hartos, no te vas a aprovechar mas de nosotros así que vete!-grito coléricamente.
Le empujo hacia la puerta mas insistentemente pero mi madre al ver la mirada de suplica que le dirige mi hermano cambia de idea.
-No-susurra con el rostro todavía pálido del susto-no debe marcharse, es mi hijo y tu hermano-dice dejando de mirar a mi hermano y mirándome a mi-es parte de la familia, no lo podemos echar a la calle por las buenas-dice más decidida mi madre.
-Pero… mamá no es por las buenas…-farfullo sin creerme lo que acaba de decir mi madre, y yo que creía que me iba a dar la razón…
-No hay nada más que hablar-dice mi madre cortándome.
Refunfuño mientras mi madre se gira para recoger la compra que ha caído al suelo y en ese momento mi hermano me mira y esboza una sonrisa perversa.
Harto de que mi madre no me haga caso y no me crea me voy a la habitación, ¡además la tendré que compartir con él!
Vuelvo al ordenador y veo que ha estado conectada Lara y que me escribió, pero como yo estaba con el plasta de mi hermano no la contesté. Debió de hartarse de esperar a que la respondiera y se desconectó. Ay que cabeza la mía, espero que no se haya enfadado.
Otra cosa que añadir a la lista de problemas que se me han creado estos días sobre todo hoy.
Empieza a ser demasiado larga.